miércoles, 30 de septiembre de 2015

La mujer y la ciencia Publicado por patricia

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El otro día una compañera me contaba que la habían invitado a dar una charla en una iniciativa que se va a llamar mujeres y ciencia, o ciencia y mujeres, o lasmujeres en la ciencia, o algo así. A mí este tipo de enunciados me ponen de mal humor.  No sólo eso, me resultan tremendamente ofensivos. Yo no soy científica, pero si lo fuera, me gustaría que me llamaran para hablar como experta en mi materia, de los resultados de mis investigaciones, no por mi condición de mujer. Y tener que contestar cuestiones como: “Y tú como mujer cómo ves la ciencia?” O peor, “¿y las mujeres en la ciencia qué tal van?”, como si el hecho de que las mujeres se dediquen a la investigación fuera algo experimental, y preguntaran de la misma forma que si hubieran metido a un mono en un laboratorio a dirigir un proyecto y hubiera una gran curiosidad por ver qué cosas consigue hacer el mono, cómo se integra y las dificultades que encuentra en el trabajo científico (científico por seguir con este caso en concreto, pero vale para cualquiera). Igualmente ofensivo me resultaría si fuera de raza negra y la cuestión fuera las personas de raza negra y la ciencia, o si fuera homosexual y el título fuera los gays y la ciencia. Y creo que no hace falta que siga enunciando colectivos que son o han sido discriminados por razón de sexo, raza, religión, opción sexual, o lo que fuere.
Yo pensaba que a día de hoy estaba más que demostrado y superado que, si hace años las mujeres no trabajábamos, no ocupábamos puestos directivos, no investigábamos, o no votábamos, no era ni mucho menos por ninguna incapacidad o inferioridad física o mental con respecto al hombre, sino por el contexto histórico y cultural y el papel que la mujer tenía asignado. Pero lo cierto es que ese tipo de iniciativas parecen estar orientadas a divulgar y convencer a la sociedad de que las mujeres, además de estar capacitadas para la crianza, tenemos las mismas capacidades que tienen los hombres para desempeñar tareas, que antes sólo hacían ellos. ¿De verdad aún estamos en ese punto?
Entiendo cuál es el fondo de lo que se trata con estas iniciativas, pero entonces el título debería ser otro, algo así como “problemas específicos de las mujeres para el desarrollo de su carrera como científicas”, o como lo que sea. Porque en general, se hable de la profesión que se hable, el problema específico de la mujer para desarrollarse profesionalmente es el de siempre, la famosa conciliación. La implicación horaria que ciertos desempeños exigen a las personas, no por necesidad sino por cultura, es incompatible con el cuidado de los hijos, lo que implica un sacrificio en cualquier caso. O sacrificar la faceta de madre o padre, o sacrificar la carrera. Muchas veces, la elección de la mujer es sacrificar la carrera en aras de la crianza. Y por eso, y no porque adolezca de ninguna tara, muchas mujeres no lideran la investigación o no al mismo nivel que hombres, ni ocupan tantos puestos directivos. Pero el problema no son los hijos. El problema es que en esta sociedad se está exigiendo que alguien, sí o sí, tenga que renunciar a algo. En otros países, las jornadas, las de todos, hombres y mujeres, son compatibles con la vida personal y la familia, y tanto hombres como mujeres pueden desarrollar su carrera y cuidar de los hijos, por igual. Y se acaban los roles por sexos y se acaban las supuestas diferencias, y las excusas para preferir hombres versus mujeres para según qué desempeños.
Así que en lugar de tantas gilipolleces que insultan a la inteligencia, y de tantos programas de sensibilización, que suenan a oh! qué exótico, una mujer en un laboratorio (cámbiese por despacho etc….)! cómo se las apañará, con esa condición de mujer que tiene, que no sirven absolutamente para nada, puesto que no resuelven el por qué de su exotismo, revisemos en serio la cultura de presentismo laboral en este país, las ineficientes jornadas partidas de ocho, nueve, diez y doce horas, la falta de flexibilidad con lugares y horarios de trabajo, evitemos que tener hijos suponga un sacrificio para nadie, hagamos que la crianza y la educación pueda ser compartida por la pareja, y tendremos una sociedad con esa igualdad que tanto se merece.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Nawal al Saadawi: “Para ser feminista, no basta con ser mujer”


Nawal al Saadawi (Kafr Tahl, Egipto, 1931) rehúsa retratarse con el cartel de la institución que la invita. Cuando una asistente a las jornadas que la cooperación española organizó el 9 y 10 de septiembre sobre igualdad de género en el Norte de África y Oriente Próximo le pidió una fotografía, la novelista, feminista y médico egipcia sugirió con una sonrisa un fondo alternativo. “Mejor la pared de un pasillo que un cartel, no voy a hacer propaganda a ningún Gobierno”, dijo en alto sin reparos, a pesar de que acababa de participar en la inauguración del evento.
Al Saadawi está “en contra de todos los Gobiernos”. Y lo afirma sin pudor frente a sus anfitriones. Lo único que oculta son sus manos, en unos coquetos guantes blancos. “No estoy segura de que me vuelvan a invitar, de hecho ni siquiera sé por qué me han invitado”, afirma sin dejar de sonreír antes de comenzar la entrevista en la sede de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID). Pero sus credenciales como feminista en Egipto y en el mundo árabe hacen imprescindible su presencia allá donde se traten los derechos de la mujer. Doctora y psiquiatra, ha escrito más de medio centenar de libros entre novelas, cuentos y obras de teatro, en los que aborda tanto los problemas de la mujer en el mundo, desde la mutilación genital y la violencia machista a la prostitución, como los efectos perniciosos del extremismo religioso. Su libro La mujer y el sexo, publicado en 1972, con duras críticas a la extirpación del clítoris, que ella misma sufrió cuando tenía seis años –“me mutilaron con una navaja de afeitar”– fue la causa de que perdiera su trabajo como directora general de salud pública en Egipto.
No ha sido la única consecuencia “de haber hablado siempre alto”. En 1981, bajo el Gobierno de Anwar el Sadat, pasó varios meses en prisión por criticar al régimen, aunque aprovechó su estancia para escribir sus memorias en un rollo de papel higiénico con un lápiz de contrabando. Ha “sufrido el exilio durante diez años”, a causa de las amenazas de grupos extremistas islámicos. Ahora, bajo el Gobierno de Abdelfatá Al Sisi, trabaja en Egipto para que los jóvenes sean “cada vez más radicales”.
Pregunta. ¿No hay ningún Gobierno en el mundo que le guste?
Respuesta. No. Estoy en contra de todos los Gobiernos, porque solo apoyan a las mujeres que trabajan para ellos. Por eso me sorprende que me haya invitado el Gobierno español.
R. No, ni siquiera, porque yo no distingo entre hombres y mujeres. Lo más importante es la mente. Mire a Hillary Clinton [aspirante a la candidatura del Partido Demócrata en las próximas elecciones de Estados Unidos]. Ella está en contra de las mujeres y solo usa el tema de la mujer para ganar las elecciones. Sin embargo, lo único que quiere en realidad es dinero y poder. Para ser feminista no es suficiente con ser una mujer, porque Clinton es mujer pero también es a la vez capitalista, patriarcal y religiosa, que son las causas por las que las mujeres están oprimidas en el mundo. Yo no divido a las personas por sus órganos genitales sino por lo que hay en su cabeza.

P. ¿Ni siquiera si los dirige una mujer?
P. ¿Cree que las mujeres que llegan a puestos de poder político son machistas?
R. Exacto. No tiene más que mirar a Margaret Thatcher [ex primera ministra de Reino Unido]. Cuando Thatcher estaba en el poder, yo estuve en Reino Unido y las mujeres en aquel país estaban en contra de Thatcher porque perdieron muchos derechos durante su Gobierno.
P. ¿Qué es entonces el feminismo para usted?
R. El feminismo es liberar la mente del sistema patriarcal, de la religión y del capitalismo, que son las principales amenazas para la mujer. Aunque no solo son amenazas para la liberación de la mujer sino también para los pobres. Yo no separo entre la opresión de clase y la opresión patriarcal. Para mí, están relacionadas y siempre van juntas de la mano. De hecho, para mí una mujer es independiente cuando se alimenta por sí misma.
P. ¿Hay algún lugar libre de estas amenazas?
R. No, la opresión de la mujer es universal, no solo afecta a los países pobres. Se da por ejemplo en todas las religiones: en el cristianismo, en el judaísmo, en el islam o en el budismo la mujer es siempre inferior. Como ve, no me gustan las divisiones, tampoco separo entre Oriente y Occidente o entre Norte y Sur, porque todos vivimos en un solo mundo.
P. Usted participó en las manifestaciones de la revolución de Egipto de enero de 2011. ¿Cómo vive bajo el régimen de Abdelfatá al Sisi?
R. En Egipto hubo dos revoluciones. En enero de 2011, la gente se levantó contra el régimen de [Hosni] Mubarak y la dominación de Estados Unidos, que siempre ha intentado que Egipto dependa comercialmente de ellos. Washington impulsó a los Hermanos Musulmanes hasta el poder. Así que la segunda revolución, en junio de 2013, surgió en contra de los Hermanos Musulmanes y consiguió expulsarlos del Gobierno. Y Abdelfatá al Sisi fue positivo porque apoyó al pueblo en su lucha contra los islamistas, ya que el pueblo egipcio no podía ser libre bajo el régimen teocrático de los Hermanos Musulmanes. No obstante, yo siempre he estado en contra de todos los Gobiernos, también de los de Egipto.
P. Los observadores internacionales consideraron, sin embargo, las elecciones de junio de 2012, que llevaron a Mohamed Morsi al poder, como las primeras elecciones libres en Egipto.
R. Esa es una gran mentira. No fueron elecciones libres, dependieron del dinero que muchos Gobiernos dieron a Morsi. Los países europeos y Estados Unidos propagaron mentiras sobre Egipto. También los medios de comunicación, que siempre están mintiendo y ofrecen una mala imagen de los pobres, porque son propiedad de los Gobiernos y de los millonarios.
P. Pero usted... ¿vive ahora libre en Egipto?
R. Me dejan trabajar con libertad porque ahora Al Sisi necesita mujeres como yo. De lo contrario, ya me habrían mandado a la cárcel.
P. ¿Cree que hoy en día su libro La mujer y el sexo produciría reacciones similares en Egipto?
R. Sí, porque hoy en día mis libros siguen causando fuertes reacciones.
P. ¿Está escribiendo?
R. Yo ahora tengo 84 años y no sé hasta cuándo voy a vivir. Tampoco me importa. Solo tenemos una vida y tenemos que hacer lo mejor que podamos con ella. Pero incluso aunque muera, mis libros van a estar ahí, mi mente va a seguir viva en mis libros. Aunque soy médico, me siento fundamentalmente novelista. Yo cada vez soy más radical y mi sueño ahora es enseñar a la gente joven, que los jóvenes egipcios hagan una verdadera revolución.

viernes, 25 de septiembre de 2015

La primera asesina en serie de la Historia





Hace aproximadamente un año, en Cuaderno de historias os traía un espeluznante relato sobre Mary Ann Robson, quien a mediados del siglo XIX se convirtió en la primera asesina en serie de Inglaterra y de cómo acabó con la vida de sus 11 hijos, 3 maridos, 1 amante, su propia madre, su cuñada y 4 hijastros.
En esta ocasión retrocedemos veinte siglos atrás para encontrar la que fue considerada primera asesina en serie de toda la Historia, situándose la acción en la época de la Antigua Roma, untiempo en el que las traiciones y asesinatos estaban a la orden del día.
Estoy seguro que en múltiples ocasiones habréis leído algún libro, novela, artículo o visto en películas, documentales o series, todos los tejemanejes que había en la sociedad romana de entonces.
La protagonista de la entrada de hoy se llamaba Locusta, una esclava llevada a Roma desde la Galia y que fue adquirida por la todopoderosa y perversa Julia Vipsania Agripina, más conocida comoAgripina la Menor y fue por encargo de ésta donde se encuentra el primer crimen (documentado) perpetrado por su sirvienta... el primero de un gran número de crímenes que harían cambiar el devenir de la Historia.
La nueva ama de Locusta observó como su esclava tenía unos excelentes conocimientos sobre todo tipo de hierbas medicinales, así como de plantas tóxicas y venenosas, proponiéndole (a cambio de tener ciertos privilegios) que le confeccionase un potente veneno capaz de acabar con la vida de su tercer esposo, el emperador Claudio.
El encargo de Agripina fue llevado a cabo a la perfección y el 13 de octubre del año 54 d.C. le fue servido a Claudio un plato de su manjar preferido: setas. Entre ellas se encontraban un puñado de la variedad “amanita phalloides” altamente venenosas. Pero no solo falleció el emperador a causa de ingerir las setas venenosas, sino que en el vino que bebió en el momento de empezar a ahogarse también llevaba una sustancia tóxica, lo mismo que la punta de la pluma de avestruz con la que se le intentó provocar el vomito.
Un plan perfecto que no solo fue bien valorado por Agripina la Menor, ya que Nerón, el nuevo emperador e hijo de ésta y su primer esposo, el cónsul romano Enobarbo, decidió ponerla bajo su servicio, con la intención de que le ayudase a acabar con la vida de un buen número de personas de su entorno que no eran de su agrado, entre ellos su hermanastro de 14 años Tiberio Claudio César(conocido por todos como Británico).
Locusta fue bien remunerada y recompensada por sus servicios, convirtiéndose en unapersona imprescindible para los planes de Nerón. El nuevo emperador la recompensó regalándole una casa en la que vivir libremente y unos terrenos en los que cultivaría las plantas venenosas con las que realizaba los encargos.
También la facultó para ejercer como instructora y enseñar sus artes con las plantas tóxicas a nuevas discípulas que se harían cargo del negocio el día que Locusta ya no pudiera ejercerlo.
Se calcula que, en los 14 años en los que Nerón ocupó el cargo de emperador, Locusta acabó con la vida de unas 400 personas, esto sin contar las decenas de animales y mascotas con las que experimentó y utilizó para probar sus diferentes venenos.
La caída de Nerón marcó el fin de la primera asesina en serie de la Historia, ya que tras la muerte y sustitución del emperador, un gran número de dedos la señalaron como la principal responsable de tantísimos asesinatos.
Algunas crónicas cuentan que el final de Locusta fue todavía más trágico que el de sus propias víctimas y relatan cómo Servio Sulpicio Galba, emperador que sustituyó en el cargo a Nerón, la condenó a morir de una manera atroz, poniéndola a la vista de todo el mundo en el circo romano mientras era violada por una jirafa amaestrada y finalmente devorada por unos hambrientos leones.
Evidentemente, es mucho más creíble lo segundo que la parte de la jirafa, pero en la literatura de la época no existe otra versión, sobre el trágico final de Locusta, que no sea esta.

Julia Kristeva: "El humanismo no es un sistema, es una refundación permanente"





Doctora honoris causa por universidades de medio mundo, profesora emérita de la Universidad París VII, especialista en semiótica, psicoanálisis y literatura, la carrera académica de Julia Kristeva (Bulgaria, 1941) es fulgurante. De esta francesa de adopción, alabó el mismísimo Roland Barthes un apetito intelectual inagotable: la “extranjera”, como cariñosamente la llamaba, no daba nada por sentado. Pero también ha escrito ficción, hasta seis novelas. Esta entrevista se produce a raíz de la traducción al español de su Teresa, amor mío. Santa Teresa de Ávila (Paso de Barca, 2015), en este quinto centenario del nacimiento de la santa. A pesar del ateísmo declarado de la una, los raptos de la otra, y de los más de cuatro siglos que las separan, existen muchas semejanzas entre ambas escritoras.

Pregunta.- Publicado en Francia en 2008 y fruto de diez años de trabajo, este libro consiste en un gran 'relato' que incluye ensayo, ficción y multitud de referencias intertextuales. Mediante esta estructura híbrida, ¿quería usted imitar cierto vaivén teresiano?
Respuesta.- Cada vez más, la novela me parece un modo de expresión íntimo y privilegiado. En esta época en que los valores son abstracciones que no nos afectan, es muy importante enraizarlos en algo sensible. El tiempo de hoy es un tiempo numérico, mientras que el psicoanálisis y la literatura son capaces de darnos un tiempo sensible y una palabra encarnada. Por eso practico un tipo de novela inspirada en la novela filosófica francesa del siglo XVIII, la de Diderot, Rousseau y Voltaire, y la de moralistas españoles como Baltasar Gracián. Sin embargo existe una literatura 'religiosa', poco conocida, hecha de testimonios de mujeres sobre sus experiencias místicas a petición de teólogos. En la cima de esta literatura está Teresa de Ávila: es excesiva, genial y dotada de sentido histórico. Así que efectivamente, puede que haya habido cierta ósmosis entre mi escritura y la de Santa Teresa. Pero esta cohabitación de distintos géneros estaba ya en mi manera de concebir la novela.

P.- Al final de su libro, la protagonista escribe una carta a Diderot con la intención de conciliar dos espíritus antagónicos, uno descendiente de la Ilustración y otro de la mística.
R.- Yo soy hija de la Ilustración y me mantengo fiel a la advertencia de Alexis de Tocqueville y de Hannah Arendt: “hemos cortado el hilo con la tradición”. Esto adquiere una especial relevancia en estos tiempos de recrudecimiento de los integrismos religiosos. Algunos colegas míos reaccionan con cierta complacencia, cosa que puede suscitar una actitud de sumisión; otros dicen que después de los atentados de Charlie Hebdo, hay que poner límites a la crítica, no hay que blasfemar para no ofender, etc. Estoy absolutamente en contra de estas posiciones ya que supondría una renuncia respecto al mensaje de la Ilustración. El humanismo no es un sistema, es una refundación permanente, una lucha. Es una 'transvaloración' de valores, como decía Nietzsche. Esto supone conocer esos valores, apropiárselos y cuestionarlos. La Ilustración nos ha legado la 'felicidad de pensar' que, como decía H. Arendt, es la única posible.

P.- Usted propugna la imaginación como un viaje interior con el lema “Je me voyage” como aludía en su novela Meurtre à Byzance (Fayard, 2004), de manera similar al "In via in patria" de San Agustín ("sólo hay una patria: el viaje"). Dice usted también que en este mundo virtual, "el Espectáculo ha matado la imaginación". ¿Vivimos tiempos de sequía espiritual?
R.- Sin duda, estamos hoy ante un déficit de espiritualidad. El viaje amplía la experiencia interior y esto está en el corazón del catolicismo. Entiendo esta espiritualidad como memoria religiosa, no como incorporación de elementos sueltos que se podrían comprar en un supermercado. A la horizontalidad de la red, del marketing y de la información rápida deberíamos sumar la verticalidad del fuero interior. Los que nos consideramos humanistas debemos tomar el relevo de la experiencia religiosa y conseguir de paso que el arte no sea mera decoración, para que la gente no se reseque ni se suicide.

P.- Volviendo a Santa Teresa, ¿cómo puede vivir una experiencia interior y al mismo tiempo estar en el mundo? ¿Cómo estar dentro y fuera a la vez?
R.- Ella vive en una España en crisis, en un Siglo de Oro que pasa por una guerra de religiones entre protestantes y católicos. Construye una manera de estar en el mundo que es a la vez una experiencia interior y un acto político. Funda diecisiete conventos de las Carmelitas Descalzas en veinte años, y predica el enclaustramiento y la austeridad, pero introduciendo alegría en los conventos (“sed alegres, hijas mías...”). Vive eróticamente el amor divino: describe sus éxtasis como algo corporal, localizado más abajo del vientre -lo que viene a ser una explicación obvia del orgasmo femenino-. Va a suscitar un interés nuevo por el cristianismo, al igual que los jesuitas. San Ignacio de Loyola también abrazaba una fe conceptual y sensorial, que le lleva a momentos de ausencia psíquica en los que el místico está antes de las palabras, en una fase de balbuceo infantil que nombra 'loqüela'.

P.- Y Santa Teresa se hace escritora, se propone "hacer esta ficción para darlo a entender" (Camino de perfección, 1567). En esta búsqueda expresiva parece decir las cosas por primera vez: su escritura es una experiencia de libertad. 
R.- Teresa era modesta, decía que no era teóloga. No piensa en términos de canon sino que piensa de manera singular, con todo su cuerpo y su vocabulario.Juega con la lengua española para estar en adecuación con lo indecible. En su relación al otro - el "exilio hacia el otro", decía ella - trata de encontrar palabras. Acordémonos de que Teresa tiene orígenes judíos por vía paterna y esto ha motivado una fértil reflexión sobre su fe. Su lenguaje también se enriquece de las palabras que le vienen de su madre, quien le instruye en novelas de caballerías. Así que está en el cruce entre varias tradiciones, judía, cristiana, trovadoresca.

P.- Precisamente, Teresa de Cepeda y Ahumada comparte la misma exaltación idealizadora que ciertos personajes de ficción, como el Quijote o incluso Madame Bovary, pero no enloquece.
R.- Cervantes y Flaubert tampoco enloquecieron, aunque sí sus personajes. La escritura es una manera de sublimar la pasión, es un auto-análisis permanente. Si se calla la pasión, estalla, y la locura se instala. Hoy cuando una se intenta salvar por la escritura, se sucumbe ante el editor y el mercado, hay que adaptarse y negociar. Esto, realmente, no es viajar. Por el contrario, Santa Teresa se vuelca en la superación permanente de sí misma. Y nos dice que no hay otra trascendencia que ese viaje.

P.- "Vivo sin vivir en mí, / Y tan alta vida espero, / Que muero porque no muero". En esta 'dramaturgia del yo', como usted dice, ¿es Santa Teresa precursora de una subjetividad total? Y en ese caso, ¿dónde quedan las convenciones de la Iglesia?
R.- Mujer de fe pero también de negocios, es muy astuta. Aunque corre el riesgo de persecución por la Inquisición, encuentra cómplices entre los jesuitas y los dominicos. No es una anarquista, necesita una institución. Consigue abrirse una vía hacia un fuerte monacato femenino, pero también dice "aquí huele demasiado a mujer". En su óptica de combate y de perfeccionamiento, necesita mujeres fuertes y rechaza a las débiles, las depresivas. Este lado fálico de Santa Teresa le permite afirmar sus convicciones bajo una apariencia de humildad y de modestia.

P.- En plena afirmación viril decía Santa Teresa “no soy mujer, tengo un corazón duro” (Vida, 1560). Pero por otra parte, Teresa retrocede a la infancia cuando nos habla de un Dios que la amamanta y que es padre y madre.
R.- Sí, ella explora toda la gama del erotismo humano, todos sus fantasmas, algunos de los cuales son comunes a otros místicos como San Francisco de Asís, que también mamaba del seno de Dios. Esto es exactamente lo que yo llamo la experiencia interior: permitirse la mayor autenticidad con los propios deseos y poder nombrarlos para que sean compartidos.

P.- Lacan escribió sobre la imagen de la escultura de Bernini, La transverberación de Santa Teresa (1646), que la representa, abandonada, mientras la flecha del ángel le atraviesa el corazón.
R.- Antes de abordar la figura de Santa Teresa, sólo había leído ese par de páginas de Lacan, oscurísimas por cierto. Viene a decir que una mujer goza insaciablemente con todos los órganos y orificios de su cuerpo, pero también goza con una dimensión ajena que la trasciende, y que es el cosmos, el lenguaje, el más allá. Y Leibniz, que afirmaba que cada unidad contiene el infinito, reconocía en la santa española a la precursora del cálculo infinitesimal, cosa que desconocen muchos católicos. Es llamativo que en la séptima morada de Santa Teresa esté Jesús, pero ya no como hombre, sino como una luz cegadora.

P.- Considera la religión como una necesidad antropológica (Esa increíble necesidad de creer, Paidós, 2009) y el diálogo interreligioso como el único modo de dar un sentido a Europa: ¿para cuándo el próximo renacimiento?
R.- No estamos ni en el Barroco de Santa Teresa, estamos en la Edad media, o sea, lejísimos de un hipotético renacimiento. Razón de más para rehabilitar figuras como ella. Es imposible abrir vías de diálogo o una renovación europea si no nos apoyamos en la memoria. Una memoria europea múltiple - cristiana, judía, griega, musulmana- que hay que someter a reevaluación en el contexto de estas crisis modernas. Hay que salvar a Europa, de eso se trata. 

jueves, 24 de septiembre de 2015

Para Thérèse Clerc, la menopáusica rebelde, envejecer es una fiesta




Estás desnuda dentro de una bañera blanca. Tu piel parece haber caducado y sobre tu hombro cae un mechón blanco. Tus pies son una extraña caricatura del pasado y lo palpas: nadie ha regado tus pechos durante mucho tiempo. Han pasado 40 años.
De repente te abrazas, te hueles. Cierras los ojos buscando tus huesos jóvenes pero encuentras una sospecha: aún eres libre dentro de tu traje. Sí, aún eres feliz. 
Thérèse Clerc es la bañera blanca, y conversar con ella tiene ciertos efectos.
Esta activista francesa de 86 años está en Barcelona con motivo de la Muestra Internacional de Films de Mujeres. La joven cineasta Adèle Tulli la acompaña: ha rodado un documental sobre su figura titulado Menopause Rebel.
A Thèrese le gusta que la conozcan así, como "la menopáusica rebelde", pero el mote le quita importancia. Thérèse tiene el poder de viajar al futuro, pero sólo al futuro de las mujeres.
A lo largo de su vida lo ha conseguido dos veces. La primera fue en mayo de 1968.
Thérèse se acaba de divorciar de su marido, con quien se había casado a los 20 años. También tenía 4 hijos. De pronto vio cómo las calles de su pueblo se llenaban de jóvenes revolucionarios. Y había mujeres, muchas. Iban despeinadas, gritaban cosas bárbaras que hacían reír: "Eran insolentes como mariposas que acababan de escapar".
Thérèse salió a la calle y se unió a las marchas de los estudiantes, dijo palabrotas, hizo amigos en los sindicatos de izquierdas: decidió que era feminista y que iba a luchar por la libertad de las mujeres. Ella nunca había gozado de tanta: "Era como cambiar de planeta".
Poco tiempo después Thérèse se enfrentó a una situación insólita: de pronto, no le venía la regla. A sus 46 años, había llegado el momento de la menopausia.
No tenía miedo de quedarme embarazada y empecé a disfrutar plenamente de mi sexualidad
Al principio estaba confusa: ¿tenía que sentirse vieja justo en ese momento de liberación? ¿todo había terminado?
Al contrario: "No tenía miedo de quedarme embarazada y empecé a disfrutar plenamente de mi sexualidad: hice el amor con mujeres, con hombres. Un cuerpo liberado responde al placer de una forma asombrosa", ríe.
Pasó el tiempo. Los hijos de Thérèse se marcharon de casa y le dieron 14 nietos. Pero entonces su madre enfermó del corazón y tuvo que quedarse postrada en la cama. Thérèse la cuidó durante los siguientes 5 años.
"Empecé a pensar en mi propia vejez y sólo veía dos opciones: o hacerme vieja y acabar muriendo sola en casa, o ir a una residencia. Ninguna de las dos me pareció bien".
La segunda vez que Thérèse vio el futuro fue el año 2000, después de que su madre falleciera. Imaginó un hogar autogestionado sólo para mujeres donde retirarse y envejecer juntas: "Un lugar donde pudiéramos ser libres, basado en los principios de solidaridad, feminismo, ecología y laicismo". 
La vejez trata mejor a las mujeres que a los hombres. Tenemos entre los muslos un tesoro que se llama clítoris
Al principio todos se reían: "¿Una casa para mujeres viejas? ¡jajaaja! La administración no veía posible un lugar sin hombres. Y eso que las mujeres de mi generación cobran de media un 40% menos que ellos en forma de pensiones".
Todo cambió el verano de 2003: una ola de calor se llevó por delante la vida de 18.900 ancianos franceses. "Pedí al diario Le Monde que me entrevistaran y me dieron un tercio de página. Entonces el alcalde quiso hablar conmigo".
Cuatro años después, la Casa Babayaga abrió sus puertas en el pueblo de Montreuil: en ella viven 21 mujeres con pocos recursos que pagan un alquiler de protección oficial.
También hay zonas comunes abiertas al vecindario donde tienen lugar las actividades de una universidad popular, dedicada principalmente a transformar la percepción social de la vejez:
"Las mujeres viven de media 88 años, eso significa que la mitad de su vida no son fértiles. La sociedad se empeña en enterrarnos después de la menopausia, dejamos de ser productivas y reproductivas".
 Para ella es un momento de liberación: "Los hijos son mayores, los nietos campan y a menos que haya abuelos que cuidar, empieza un tiempo lleno de posibilidades. También seguimos disfrutando de nuestros cuerpos".
La vejez no es una enfermedad. Queremos envejecer de una forma diferente
El sexo en edades avanzadas tiene un gran potencial emancipador para Thérèse: "La vejez trata mejor a las mujeres que a los hombres. Tenemos entre los muslos un tesoro que se llama clítoris. Si hay deseo, nos sirve hasta la muerte".
Asegura, entre risas, que muchas mujeres que asisten a sus reuniones siguen descubriendo que pueden disfrutar del sexo sin su difunto marido:"Algunas incluso descubren el lesbianismo".
En los países occidentales, el envejecimiento progresivo de la población ha dado lugar a una nueva industria que Thérèse percibe como enemiga: "Cuando los médicos ven a alguien mayor, automáticamente ven a un enfermo. Quieren convertinos en clientes del mercado de la tercera edad, basado en la asistencia y la dependencia. La vejez no es una enfermedad, y queremos envejecer de forma diferente".
–¿Qué opina de las jóvenes actuales?
–Ya no tienen que pedir permiso para salir ni actuar. Me gusta cómo se esfuerzan en sus carreras y que no están tan centradas en la maternidad.
–¿Por qué cree que tantas chicas que están a favor de la igualdad entre hombres y mujeres se distancian del feminismo?
– Las feministas del siglo XX éramos muy radicales. Nuestras hijas se hartaron de que sus madres no estuvieran en casa, de oír hablar de la lucha. Puede que no transmitieran la conciencia política como nosotras. Es que en esa época sentíamos el peso de la Historia, ahora es distinto.
–¿Cree que el feminismo ha perdido fuerza?
–Las más jóvenes se dan cuenta de las injusticias, están creando una conciencia nueva. En Francia las Femen están mal vistas, pero a mí me parece bien lo que hacen, sobre todo su guerra contra la iglesia. ¡El pasado 8 de marzo se pasearon por la calle con velo musulmán y los pechos al aire!
–¿Cree que sirve de algo?
–Los hombres luchan con el puño en alto, las mujeres luchamos de forma más suave e inteligente. El camino es largo, pero nuestros cambios perdurarán. Ernst Bloch decía que la utopía es simplemente sembrar las semillas del mañana.
–¿Les da consejos a sus nietas?
–Les digo que allá donde vayan cuenten cuántos hombres y mujeres hay, y los puestos que ocupan. También les digo que estudien para ganar su propio sueldo, esa es la clave de todo. Ya habrá tiempo para príncipes poco encantadores. Pero claro, ¡se enamoran!
Thérèse se despide con una firme sonrisa, llenando a la redactora de besos de metralleta como los de cualquier abuela.

Conoce a la primera legisladora lesbiana de Guatemala





¿Quién es Sandra Morán en sus palabras?
–Soy mujer, lesbiana, revolucionaria, militante del movimiento de
mujeres y feminista. Una persona que aprende siempre de las personas, de la práctica y que intenta vivir una vida coherente entre la vida practica y lo que piensa y aspira.
¿Cómo y por qué se interesó en la política y colectivos?
–Comencé a participar en las acciones por encontrar mejores condiciones de estudios, de vida para las personas, desde los 14 años. He sido parte del movimiento estudiantil, del movimiento revolucionario, del movimiento de la Canción Política, del movimiento de mujeres y feminista y ahora estaré en el ámbito público, con la responsabilidad de representar la voz de las personas que me eligieron y que me apoyan y se sienten representadas por mí en el Congreso. La participación y la organización es el único camino que tenemos para confrontar la opresión, discriminación y exclusión que se ha vivido por generaciones y es la única manera que podemos construir una Guatemala para todas y todos.
Morán tiene 55 años, está por graduarse de licenciada en Ciencias Políticas y participó con un partido político inscrito por primera vez en las elecciones “Convergencia”.
Convergencia es un partido nuevo, pero ¿cómo se formó?
–Convergencia nace legalmente este año, pero en proceso tiene varios años de discusión entre el partido político que era ANN (Alternativa Nueva Nación), organizaciones sociales y el consejo de los pueblos de occidente.  Es una convergencia de miradas, propuestas, personas, y sueños, con lo
común de querer cambiar Guatemala, para los pueblos, la juventud, las mujeres y todos quienes han estado marginados por mucho tiempo.

“YO SOY PARTE DE LA COMUNIDAD”

¿A qué le atribuye el triunfo de lograr representación en el Congreso y Parlamento Centroaméricano?
–Quienes nos presentamos a la candidatura somos personas que tenemos muchos años de estar en las organizaciones sociales, tenemos un reconocimiento a nuestro trabajo y aporte, por tanto no somos nuevos en la política, entendiendo que esta no solo está en la vía electoral sino en las acciones que hacemos para confrontar las relaciones inequitativas de poder que hay incluso desde las relaciones de pareja hasta el país.   El otro hecho es que algunas personas pensaron mejor su voto y se definieron por dar el voto a gente nueva que les sonó que podían hacer algo diferente. Esto es importante porque el voto no solo es desde  la izquierda sino de la gente que quiere algo nuevo y sin corrupción.
Las lesbianas que se reconocen como tales el país, regularmente se encuentran en el ámbito artístico, activistas LGBT y a nivel empresarial. En la política esta sería la primera voz de ellas y en uno de los lugares de los tres poderes del Estado. Sandra dijo que apoyará a la comunidad LGBT y expresó lo siguiente:
¿Es la única en el partido que pertenece a la comunidad LGBT ?
–No lo sé, en todo caso si la única que será diputada.
¿Desde cuándo está interesada en defender los derechos de la comunidad LGBT?
-Yo soy parte de la comunidad, aunque no activo como parte de ella. Lo he hecho desde el movimiento de mujeres y feminista.


Los resultados de las votaciones de primera vuelta para los candidatos a diputados han dado un giro lleno de rostros nuevos, menos partidos con mayorías y una legisladora que ganó votos sin ocultar su orientación sexual.
Para conocer a este personaje que dará sorpresas en una sociedad que está acostumbrada a escuchar y lanzar rumores sobre la homosexualidad de personajes públicos, aquí tenemos sus respuestas a 12 interrogantes.
La entrevista esta futura legisladora la concedió por vía correo electrónico desde Montreal en Canadá uno de los países donde se exilió.
Cualquier otro candidato que fuera de la comunidad LGBT hubiese ocultado su orientación sexual, ¿por qué usted prefiere decirlo abiertamente?
–Me parece que contribuyo de esta manera a la discusión pública y a las personas que viven en el clóset. Yo vivo mi vida de trabajo y familia como todas las personas, sin negarlo, y por supuesto tengo las condiciones familiares y de trabajo que me permiten hacerlo.
VER: Jimmy Morales: la homofobia de un candidato a presidente no da risa
Actualmente, ¿cuál cree que es la situación de la visibilidad de las lesbianas en Guatemala?
–Muy complicada, aunque ya hay más espacio para hacerlo, el miedo a salir del clóset es mucho, pues las consecuencias son demasiadas, comenzando por la familia, amistades, comunidad, etc.
Por otro lado, puede haber violencia en contra de las mujeres.  Y por último es una decisión personal hacerlo.
Jimmy Morales candidato a presidente ha dicho que no apoya el matrimonio gay, ¿usted que le diría a este tipo de personas que no están de acuerdo a que la comunidad LGBT se pueda casar en el país?
-El matrimonio no es una demanda del movimiento, por lo que no es parte de la discusión pública.  Yo no estoy de acuerdo con el matrimonio, porque lo considero un contrato en el que generalmente las mujeres son las que quedan en desventaja y se convierte en un contrato de intercambio de recursos. Pero entiendo que es un mecanismo para que las personas puedan tener acceso seguro a herencias, y sobre todo si hay hijas e hijos.  Jimmy es una persona religiosa conservadora, por lo que no me sorprende su respuesta.  En la sociedad existen las personas que abren sus mentes y corazones a las diversidades y hay quienes tienen miedo a lo diferente e imponen sus formas de pensar.
¿Qué leyes y proyectos de ley desea proponer y apoyar?
–La comunidad LGBT está proponiendo la ley de identidad que ayudará a las personas trans a tener la identidad que definan y al reconocimiento legal para esto y sobre todo cambiar lo de sus papeles etc.  Yo espero trabajar con las comunidades para llevar al Congreso lo que propongan, pues son las comunidades diversas las que saben lo que necesitan. Entonces, no solo será con la comunidad LGBT con la que trabajare de esa manera.
¿Qué puede esperar de usted la comunidad LGBT de Guatemala?
–Trabajo conjunto y apoyo cuando se requiera y llamadas de atención cuando sea necesario.
¿Propondrá alguna ley a favor de la comunidad LGBT?
–Las que propongan.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Eccola la nostra Miss Italia









 La diciottenne Beatrice Vio ha vinto la medaglia d’oro ai Mondiali di scherma paralimpici in corso ad Eger, in Ungheria. 
Si può essere orgogliosi anche di una ragazza di 18 anni, quando ci rappresenta con la vera bellezza!
Ahí está nuestra miss Italia. La Diciottenne Beatrice Leviooosa ganó la medalla de oro en los mundiales de esgrima paralímpicos en curso a eger, en Hungría.
Se puede estar orgullosos también de una chica de 18 años, cuando nos representa con la verdadera belleza!

martes, 22 de septiembre de 2015

Mujeres toman las riendas para construir la paz en Colombia






Campesina que desde muy joven se vinculó al movimiento agrario, Nelly Velandia es una lideresa rural de Nuevo Colόn, un pueblo en la parte centro-oriente del país. Rápido se dio cuenta de que las más afectadas por la desigualdad y la violencia eran las mujeres. Por eso se vinculó a la Asociación Nacional de Mujeres Indígenas y Campesinas de Colombia.

Ella es una de las 16 mujeres que han logrado participar como expertas en género en los históricos Diálogos de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), que tienen lugar en La Habana, Cuba, desde octubre de 2012.Por su labor en defensa de los derechos de las mujeres campesinas a lo largo de varias décadas, recibió amenazas de muerte de parte de diferentes grupos armados ilegales. Aunque fue difícil, la Sra. Velandia cuenta como no se rindieron, convencidas de que era necesario que las mujeres participaran en la construcción de paz: “La paz para nosotras es la defensa del territorio, la soberanía alimentaria, los derechos de las mujeres. Eso es construir paz”.
Tras más de 50 años de conflicto armado y dos procesos de paz frustrados, el Gobierno, con el Presidente Juan Manuel Santos a la cabeza, y el grupo insurgente FARC-EP, se sentaron en Cuba con un objetivo común: poner fin a uno de los conflictos armados internos más largos del mundo y lograr un acuerdo de paz estable, duradero y sostenible.  

Al mismo tiempo, como parte del proceso de paz, en Colombia las mujeres empezaron a levantar la voz, siendo la mitad de las participantes en espacios de consultas ciudadanas regionales, que contaron con el apoyo de Naciones Unidas.Al inicio de las negociaciones, se hizo mucho énfasis en que tenía que ser un proceso inclusivo. El “Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, que ha guiado las negociaciones, incluso reconoce que esto “requiere la participación de [todas y] todos sin distinción”. No obstante, el cambio fue lento en llegar. Incluir a organizaciones de mujeres en este proceso se tardó más de dos años.
Tras un año de haberse anunciado las conversaciones de paz, las mujeres seguían estando ausentes del proceso y sus demandas, invisibilizadas. Reconociendo que este proceso presentaba una oportunidad histórica para dar a conocer y atender las desigualdades estructurales que afectan a las mujeres en el ejercicio de sus derechos, las organizaciones de mujeres dieron pasos decididos para aumentar su participación.

“Las organizaciones convocantes a la Cumbre”, explica Marina Gallego, coordinadora de la organización de base Ruta Pacífica de las Mujeres, “le dijimos a la Mesa en La Habana que no queremos ser pactadas, queremos ser pactantes de la paz”.En octubre de 2013, aunaron esfuerzos para hacer incidencia común y demandar su reconocimiento y voz en el proceso de paz. Para ello, cerca de 450 mujeres de todo el territorio colombiano se dieron cita en Bogotá, en la Cumbre Nacional Mujeres y Paz. Este evento fue apoyado por el Sistema de Naciones Unidas, bajo el liderazgo de ONU Mujeres, y contó con el apoyo de varios países.
Dos semanas después de la Cumbre de Mujeres y Paz, en la Mesa de Conversaciones se llegó a un Acuerdo sobre Participación Política, en el que las partes reconocieron “el importante papel de las mujeres en la prevención de conflictos, resolución de conflictos y construcción de la paz”. Poco después, en una decisión histórica, el Presidente Santos designó a dos mujeres con mayor poder decisivo en la Mesa de Conversaciones por parte del Gobierno.
A veces, un tercio de los delegados en La Habana han sido mujeres, aún lejos de la paridad, pero por encima de los promedios mundiales.
En agosto de 2014 la Mesa de Conversaciones abrió un espacio para recibir a delegaciones de personas sobrevivientes al conflicto armado, con 36 mujeres representando más del 60 por ciento de participantes. Posiblemente sin precedentes en el campo de la resolución de conflictos, las mujeres en la mesa de negociación de ambas partes se reunieron con las mujeres afectadas por el conflicto. Con ellas se visibilizaron los testimonios de las violaciones de sus derechos, incluyendo la violencia sexual y el desplazamiento, evidenciando las distintas maneras en que la guerra ha afectado sus vidas y la de sus comunidades.

Entre ellas estuvo la Sra. Velandia, que aprovechό ese momento esperado y tan soñado para enfatizar el impacto del conflicto sobre las mujeres campesinas, indígenas y afrodescendientes. Urgió a las y los negociadores a llegar a un acuerdo y tener en cuenta a las mujeres en él.Así mismo, representantes de organizaciones de mujeres y de la comunidad LGBTI han participado directamente ante la Mesa de Conversaciones en la Habana como expertas/os en género, presentando sus propuestas ante los acuerdos de paz y el posible escenario post-conflicto. 
Poco tiempo después, en septiembre de 2014 se instaló una Subcomisión de Género en la Mesa de Conversaciones,  con el mandato de integrar una perspectiva de género y derechos de las mujeres en todos los acuerdos.
La Sra. Velandia valora muy positivamente el acompañamiento y compromiso de ONU Mujeres con la participación de las mujeres en la construcción de paz: “Ha jugado un papel de garante y de apoyo técnico en nuestra participación como mujeres en el proceso de paz. Con todo este apoyo técnico siento que he madurado políticamente, ha contribuido a formarme más”.

En su reciente visita a Colombia, frente a las asistentes a un encuentro en una comunidad del departamento de Antioquia, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka destacó la labor de alto impacto de las organizaciones de mujeres: “Por mujeres como ustedes se ha cambiado el discurso de la guerra. El proceso de paz hace un país mejor y Colombia las necesita para mantener la esperanza”. Además de apoyar la participación de mujeres en los procesos de paz, para sentar las bases que garanticen los derechos de las mujeres en futuro escenario post-conflicto, ONU Mujeres ha prestado apoyo en varios ámbitos, desde la creación de leyes y planes para integrar la igualdad de género y apoyar a mujeres sobrevivientes, incluyendo una Ley de Víctimas y Restitución de Tierras en 2011 con más de 25 artículos sobre temas de género, hasta formaciones para que las mujeres conozcan sus derechos e iniciativas para impulsar la independencia económica.    

sábado, 19 de septiembre de 2015

Angelina Jolie: "Esto no se soluciona acogiendo refugiados"



Angelina Jolie ha vuelto a mostrar su lado más solidario y ha hecho un llamamiento a los líderes mundiales para acabar con el conflicto sirio. Como embajadora de ACNUR, la actriz ha querido solidarizarse con los refugiados sirios y, a través de una emotiva carta firmada ​junto a la baronesa británica Arminka Helic, muestra su opinión sobre las situaciones que ella misma ha vivido durante su viaje por la región. 
Angelina Jolie es embajadora del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) desde 2001 y, desde ese momento, ha dado más valor a las causas humanitarias que a su propia carrera como actriz. La última muestra de ello fue ayer cuando la actriz publicó una emotiva carta junto a la baronesa británica Arminka Helic en la que mostraba su punto de vista sobre la crisis que viven los refugiados sirios. 
Jolie ha sido especialmente crítica con las posturas adoptadas por los gobiernos y cree que la solución va más allá de la acogida de refugiados: "Por mucho que demos la bienvenida a los refugiados en nuestros países, el problema seguirá creciendo mientras el conflicto sirio continúe. No podemos buscar una simple ruta hacia el fin de la crisis. Esto no se soluciona acogiendo refugiados, necesitamoscrear un camino diplomático que ayude a solucionar el conflicto". 
Además, resalta que es el momento de dejar a un lado las luchas personales para poder encontrar la verdadera manera de liderar una situación de emergencia que no es ni la primera ni la última vez que sucede.  "La forma en la que actuemos ahora confirmará el tipo de naciones que somos, la profundidad de nuestra humanidad y la fortaleza de nuestras democracias"”, afirma. 
 

La actriz habla desde la experiencia cuando afirma que el conflicto “ha creado una ola de sufrimiento humano” pues ha podido conocer de primera mano la situación de los sirios a través de su visita al país, "“necesitan nuestra asistencia"”, asevera, "“su país se ha convertido en un campo de exterminio"”. Y además recuerda que "la responsabilidad de ayudar no depende de una cuestión geográfica, sino de derechos humanos y valores universales". 
Pero no es la primera vez que Angelina Jolie hace gala de su faceta solidaria. Hace unos días comunicaba el abandono de la ONG Halo Trust tras dos años de cooperación por los altos sueldos de sus consejeros. La organización benéfica, famosa por haber sido amadrinada por Lady Di, no cumple con el concepto que la actriz tiene de una ONG y es que, al parecer, los consejeros se embolsaban hasta 700 euros diarios por realizar un informe. 
Muy incómoda por este hecho la actriz afirmaba "si quieren hacer un informe, que lo financien ellos mismos". Una vez más ponía de manifiesto su máxima: la solidaridad no se paga. 
Y como no hay dos sin tres, la actriz sigue aprovechando la influencia que tiene por su profesión para manifestar su deseo de poner fin a la violencia sexual. Nuevamente ha remarcado la necesidad de que los líderes busquen soluciones reales a este problema que se extiende cada vez más rápido por todo el mundo. La actriz estadounidense lanzó en 2012 una campaña con el exministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, para luchar contra la violencia sexual y ya han visitado países como la República Democrática del Congo y Bosnia para difundir la lucha contra estos "crímenes que quedan muchas veces impunes".